El pasado día 13 de febrero de 2026, segundo viernes, tuvo lugar en la Basílica de la Virgen de las Angustias la celebración de la Eucaristía de las veinte horas, con la exposición y procesión del Santísimo por las capillas de la Basílica. La Junta de Gobierno de la Hermandad Sacramental de la Virgen de las Angustias, con su Hermano Mayor, D. Antonio González Martín, y numerosos hermanos de los tres cuerpos, colocados en los dos laterales del altar mayor, y en la nave central, asistieron a esta celebración.
Antes de comenzar la Santa Misa, el Prefecto de cultos y ceremonias, D. Manuel Alejandro Amador hizo una oración por los hermanos, recientemente fallecidos: D. Mariano, Dña. Agustina Pérez Jiménez, D. Francisco Gregori Ruiz, Dña. María José Llanes Sánchez, D. Luis Jesús Fernández Casquero y D. Manuel López-Guadalupe, que fue seguida con mucha devoción por todas las personas, presentes en el templo.
La Eucaristía y la procesión estuvo presidida por D. Miguel Gómez Martín, Sacerdote adscrito a la Basílica de la Virgen de las Angustias de Granada.
Las lecturas fueron realizadas por miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad. En su homilía, D. Miguel, comentó y reflexionó sobre las lecturas que han sido proclamadas, terminando con estas palabras: “…Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad. Cuando se escucha la palabra, la presencia de Dios no tiene contrapartida para hacer presencia suya en medio del mundo. Que el Señor nos fortalezca con su palabra y que habite en nosotros en toda su riqueza”
La Santa misa fue seguida con devoción por todas las personas asistentes y terminada la Eucaristía, se tuvo la procesión con el Santísimo por las capillas de la Basílica, acompañado por numerosos hermanos de la Hermandad.
Dña. María Angustias Linares, organista oficial de la Basílica, realzó y solemnizó esta celebración con el órgano y canciones muy bien entonadas e interpretadas. La celebración terminó con la bendición con la Custodia con el Santísimo Sacramento, y el canto del Himno a la Santísima Virgen, terminando a las nueve y cinco minutos de la noche.
Crónica y fotos realizadas por Antonio Joaquín Mezcua Roelas.














